Podría pintar como un día cualquiera pero no fue así...
Comenzando por un sueño bastante extraño, al parecer es cierto eso de que "al que madruga, Dios lo ayuda"...
Me levanté muy temprano, con la esperanza de verlo, con el ánimo más positivo que jamás he tenido.
Después de los afeites femeninos (baño, secadora, plancha y maquillaje) salgo de casa con mi hermana, decidida a que hoy será mi día...
Llego muy temprano a la escuela, deseando ver a una muy buena amiga, Ceci, y me dirijo a su salón de clase. Ella con el mismo recibimiento efusivo, como si no nos hubiésemos visto en años... platicamos de lo que nos ha pasado, cierto es que nuestra vida ha tomado rumbos diferentes, pero aun nos une el cariño.
Compañera de aventuras y malos momentos, me acompaña a buscar las buenas nuevas... Mercantiles sale de mi lista de preocupaciones, las calificaciones han sido publicadas y a lado de mi nombre figura un hermoso 9 -por lo menos-.
Teníamos una cita a las 10:30, en el jardín, yo estaba dispuesta a escuchar sus argumento por milésima vez, total, no pierdo nada (excepto tiempo, aunque es materialmente irreparable). Me había prometido ya no darle garantía de audiencia, pero sus argucias me convencieron de aceptar nuevamente...
Todo pintaba para plantón, las 10:40 y el maguito ni sus luces, está bien, soy una tonta -pensé- como pude esperar que esta vez sería cierto, no hay peor ciego que el que no quiere ver...
10:45 el Lic. Baez llega con una sonrisa franca y comienza con la tortura... oh sorpresa que me llevé! no le puse nombre a mi examen, rayos! el lic. es una persona bastante razonable y me da la oportunidad de reconocer mi examen, menos mal -me dije a mi misma-, la calificación: 8, me lo merecía, un punto menos por no estudiar, pero me superaré.
11:20, el maguito al fin llega y comienza a ejercer presión, "sal, quiero hablar contigo", obviamente me preocupaba mas acreditar familia...
11:27, me decido a salir, que más da, escuchemos sus argumentos:
Yo: Me fue fatal en familia
Mago: Te tardaste mucho, ahora si ya podemos hablar
Yo: dame un segundo (me despedi de todos mis amigos)... Me acompañas a mi salón?
Mago: si, que examen tienes?
Yo: tengo clase (con un brillo especial en el rostro)
Mago: Clase de que? en donde? te llevo?
Yo: Ok, acompañame...
Mago: las cosas no están bien, te extraño, extraño aquellos días, que pasó?
Yo: No sé, dímelo tú. Hoy me dices que me quieres, que quieres algo conmigo y en 5 minutos ya tienes novia... no te entiendo
Mago: déjame explicarte, lo que pasa es que...
Yo: Siempre es lo mismo, ya me cansé sabes y debo entrar a mi clase (llegamos a mi salón)
Mago: aquí es? espera, dame un momento...
Yo: Ya te di muchos, no insistas, y búscame cuando seas libre (entro muy decidida a mi clase y el mago desaparece)...
Tanto esperar para eso??? definitivamente no hay conexión... Intento olvidarlo empapandome en mi materia favorita con mi profesor favorito. Hoy es el último día oficial de clases y los sentimentalismos no se hacen esperar, Darcy nos agradece infinitamente por haber estado los ultimos meses "soportandolo", escuchandolo y creyendo ciegamente sus palabras, hace un sincero ofrecimiento de su ayuda y su amistad, que obviamente no echaré en saco roto. Un vacío nos invade y en vez de lágrimas un fuerte aplauso hace su aparición, lo voy a extrañar...
Todos salen del salón y decido esperar para despedirme. Darcy está borrando el pizarrón, y pienso "que fea corbata" jajaja, es lo de menos, pero espero. Él gira hacía mi y me pregunta: qué pasó Nohemí?
Nohemí? escuché bien? a estas alturas de la vida deja el "mija" a un lado y no me hace sentir bebé:
- Pues solamente quería despedirme y agradecerle, fue de verdad un placer tomar clases con usted
- Gracias, es un buen grupo, y muchas gracias por aquel detalle...
- (Sonrio tímidamente) Respecto a su oferta, a mi si me gustaría terminar el curso, y de ser posible entrar a sus clases el proximo semestre, claro, si imparte la materia.
- Por supuesto que sí, por mi encantado
- Si? es que a mi me gustaría especializarme en constitucional y creo que me serviría demasiado saber de inicio a fin sobre amparo, y no sería sólo yo, él también vendría (señalo a un buen compañero)
- Perfecto, pues así me suben el ánimo, pues nos organizamos bien que días venimos y después de clases vamos a tomar algo, te parece?
- Claro que sí, y bueno, pues nos vemos el día del examen
- Si Nohemí, nos vemos, que estés bien (un cálido y sopresivo abrazo hace su aparición)
- Que esté bien, adiós.
Y salí de aquel salón en el que alguna vez pasé lindos momentos con el mago, dejando atrás una historia y con la esperanza de comenzar otra...